A 52 años del asesinato de los cooperativistas
El 23 de enero de 1974 quedó marcado como una de las fechas más oscuras para el movimiento cooperativo, para la historia social del país y, sobre todo, de nuestra ciudad, cuando cinco armstronenses fueron injustamente asesinados, hecho trágico ocurrido en un período democrático.
El Intendente Municipal Ing. Guillermo Luzzi y toda la comunidad de Armstrong honra sus memorias, destacando el ejemplo que estos hombres visionarios nos dejaron a través del compromiso de integrar y trabajar en instituciones de la ciudad para el beneficio de los armstronenses.
En este 2026 se cumplen 52 años del asesinato de Víctor Cantoia (Gerente), Aldo Alberto Viotto (Jefe de Contaduría), Héctor Blanch (Jefe de la Sección Tienda), Ernesto Pascucci (Jefe de la Sección Almacén), integrantes de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Armstrong y Odorico Montorfano (Supervisor contable de la FACA, delegación Rosario), que los acompañaba.
Los cinco viajaban hacia la Cooperativa de Colonia Caroya, provincia de Córdoba, para interiorizarse sobre el funcionamiento de su supermercado, con el objetivo de instalar uno de similares características en Armstrong.
El Comando Radioeléctrico de la policía cordobesa los intercepta por error entre las localidades de Río Segundo y Toledo y, para justificarlo, los autores dirán que las víctimas eran subversivos huyendo del frustrado ataque al cuartel de Azul. A través de la investigación, se comprobará que el operativo, en realidad, fue montado contra el automóvil de características similares perteneciente a la Policía Federal que se desplazaba desde Laguna Larga en misión operacional, y que el asesinato fue producto de móviles políticos encubiertos para derrocar al Gobierno Provincial del Dr. Obregón Cano y de una interna entre la policía de la provincia de Córdoba y la Federal.
A más de cinco décadas, la memoria de los cinco cooperativistas sigue viva en cada experiencia de organización solidaria que se construye desde abajo. Recordarlos no es solo un acto de homenaje, sino también un ejercicio de memoria colectiva y un compromiso con la verdad y la justicia.
Nuestra comunidad se une al reclamo de los familiares para que la sentencia judicial sea anulada y se realice otro juicio considerando que, en realidad, al tratarse de un homicidio a manos de fuerzas dependientes del Estado, el crimen debe ser considerado de Lesa Humanidad y, por lo tanto, imprescriptible.


